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Grupo Gran-Colombia - GGC en Linea
Pensamiento
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Nuestro Pensamiento

El liberalismo es una visión, una moral, un estilo de vida, una cultura, una filosofía respecto de la organización de la sociedad, que el GGC ha adoptado desde su fundación

¿Qué es ser liberal?

El liberalismo es una cultura, y no una plataforma política o una ideología: no reclama ni reclamó poseer ninguna verdad definitiva, o un código o mandamientos a seguir ayer, hoy, o mañana. Si el socialismo distorsiona la historia para adaptarla a su pensar, concebido como fue, para resolver todos los problemas, el liberalismo hace todo lo contrario: al ser un conjunto de observaciones sobre unos hechos que ya se han producido, se contenta con sacar conclusiones sobre lo que funciona y lo que no, y no pretende construir una sociedad perfecta.

El GGC por definición se opone al inicio del uso de la fuerza en contra de una persona o de sus bienes. La libertad puede definirse como la ausencia de invasión de la persona o de sus bienes.

La libre elección, sin embargo, se puede ejercer únicamente en ausencia de invasión, de coerción, de fraude o de la amenaza del uso de la fuerza en contra de la persona o sus pertenencias. Por eso las interacciones humanas deben ser estrictamente voluntarias y pacíficas.

Una agresión similar se verifica en la seguridad social, las políticas monetarias, las políticas de fomento de los distintos sectores productivos, las expropiaciones con fines sociales, los subsidios, el proteccionismo, la condonación de deudas, el salvataje a los bancos en quiebra, el sostenimiento de las empresas públicas y, en general, en todos los actos del gobierno que se apartan de su rol esencial de proteger los derechos a la vida, la propiedad y la libertad de las personas.

Los libertarios, en cambio, confían en las personas, en la libertad, en la responsabilidad individual y en la tolerancia. Sostienen que las personas deben decidir por sí mismas lo que más les conviene, en todas las cuestiones, sin coerción o amenazas por parte del gobierno, porque son dueños y responsables de su destino.

Declaración de Principios

Nosotros, miembros del GGC, en una época de desorden, pobreza, hambre y temor provocados por el abandono de los principios liberales, expresamos nuestras convicciones en esta Declaración de Principios Basicos:

1.     Afirmamos nuestra fe en la libertad espiritual de hombre. El hombre es, ante todo y sobre todo, un ser dotado de la facultad de pensar y actuar bajo su propia autonomía, y de la capacidad de distinguir entre el bien y el mal. Por eso tienen el derecho natural a elegir libremente como vivir sus vidas, respetando el igual derecho de los demás. Las interacciones humanas deben ser, por ende, estrictamente voluntarias y pacíficas.

2.     El auténtico fundamento de la sociedad es el respeto a la persona humana y a la familia.

3.     El Estado es solamente el instrumento de la comunidad. No debe arrogarse ningún poder que entre en conflicto con los derechos fundamentales de los ciudadanos y con los requisitos esenciales de una vida creadora y responsable. Estos requisitos son:

·       Libertad de la persona, garantizada por una administración de la ley y de la justicia independiente;

·       Libertad de conciencia y de creencias;

·       Libertad de palabra y de Prensa;

·       Libertad de asociación y de no asociación;

·       Libre elección de profesión;

·       Oportunidad para una educación plena y pluriforme, según las capacidades individuales, con independencia del origen o de las riquezas;

·       Derecho a la propiedad privada y a la iniciativa individual;

·       Libertad de elección de los consumidores y oportunidad para la explotación total de las riquezas del suelo y de la industria humana;

·       Seguridad frente a los riesgos de enfermedad, desempleo, incapacidad profesional y edad;

·       Igualdad de derechos del hombre y de la mujer.

4.     Estos derechos y estos requisitos sólo están garantizados en una auténtica democracia. Nos oponemos a todo tipo de gobierno retrógrado o totalitario. Afirmamos nuestra fe en la libertad política y en la democracia. La democracia auténtica es inseparable de la libertad política y se fundamenta en el consenso consciente, libre e ilustrado de la mayoría, expresado a través del sufragio libre y secreto, respetando al mismo tiempo las libertades y las opiniones de las minorías.

5.     Convencidos como lo estamos de que la supresión de la libertad económica lleva inevitablemente a la desaparición de la libertad política, afirmamos nuestra confianza en un sistema económico que respete la iniciativa privada, el espíritu emprendedor y la responsabilidad. Nos oponemos a aquellas soluciones que ponen a toda la Economía Nacional en manos del Estado, y aseveramos que es posible evitar la anarquía económica y al mismo tiempo mantener las formas y hábitos esenciales de la Libertad.

6.     El bien común debe prevalecer y quedar garantizado frente a los abusos de poder de los grupos de interés.

7.     Estando conscientes de que la libertad política no puede separarse del bienestar y el progreso de la Sociedad, deseamos que se establezca en todas partes un sistema de gobierno que sea democrático en su economía y forma, y que, por un lado, progresivamente y de conformidad con las condiciones especiales de cada país, proteja a todos contra la necesidad, la enfermedad y el paro.

8.     El servicio es complemento indispensable de la libertad. Todo derecho incluye un deber. Para que las instituciones libres sean eficaces, todos los ciudadanos deben tener clara conciencia de su responsabilidad moral frente a los demás y deben participar activamente en las tareas de la colectividad.

9.     Creemos que la paz mundial y la prosperidad económica universal exigen el libre intercambio de mercancías y servicios, la libre circulación de mano de obra y capital, la abolición de todas las barreras a las relaciones económicas completas entre estados, y, en interés del consumidor, la creación de algún tipo de control de las agrupaciones que conciertan precios y de los monopolios, ya sean nacionales o internacionales.

10.  Los pilares de la paz y la prosperidad de los pueblos son la libertad y la propiedad. La pobreza de las naciones no se debe a la falta de recursos naturales, ni dependen de la raza, la religión, la cultura, las costumbres, sino que son consecuencia de las malas políticas de sus gobiernos que restringen las libertades políticas y económicas y no protegen los derechos de propiedad de las personas.

11.  La libertad es la ausencia de invasión a la persona o a sus bienes. El principio libertario de la no-agresión establece que ninguna persona o grupo de personas, ni el gobierno, pueden iniciar el uso de la fuerza física, o amenazar con el uso de la fuerza, en cualquiera de sus formas, tal como el fraude, en contra de otra persona o grupo de personas. La fuerza debe emplearse únicamente en defensa de una agresión real.

12.  Finalmente, afirmamos que nuestro objetivo es desarrollar entre las personas fe en la enseñanza y en el valor del carácter, para darles un sentido de libertad y responsabilidad y formarles para que presten servicio a su país y a la humanidad: y aseveramos que, en vista del creciente peligro de la tiranía política y económica, la persona libre, dotada de conciencia social e internacional, es la esperanza de la humanidad.